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lunes, 4 de agosto de 2025

¡Patas a la Obra!

 







¡Patas a la obra!


Gastón Espeche



Chihuahua: irónico, suspicaz

 Callejero:  inquieto, enérgico

 Srta labrador: sensible, tranquila

Don pitbull: callado, algo agresivo

Mujer

Nena

 


Escena 1

Un refugio para perros. Una pared de ladrillo se extiende de extremo a extremo. La iluminacíón es blanca, fría. En el techo hay un foco que emana una luz como si fuera una luna. Hay un perro durmiendo: Callejero.

Callejero se despierta. Abre y cierra los ojos con desconcierto. Mira hacia arriba donde se encuentra la fuente de luz. Toca con sus patas las paredes, olfatea con mucho escrutinio el lugar. Palpa una pared, suena un sonido sordo y concreto. Huele un pequeño montón de trapos. Se escucha un pequeño ladrido, fino y agudo, como de un animal de juguete. Es chihuahua. Sonríe burlonamente mirando a callejero. Callejero se inquieta.

 

Chihuahua: Mmm... ¿un sharpei? No, no tiene la piel arrugada (se arruga la cara con las manos) salchicha... Tampoco, no tiene las patas tan cortas... ¡un labrador! Menos, es puro hueso. Es un perro común y corriente, un caschi.

Callejero: Soy de la calle, de ahí vengo.

Chihuahua: Un honor (se postra ante callejero) el tenerlo acá señor callejero ¿tiene usted algún nombre?

Callejero: No, callejero nomás.

Chihuahua: Callejero, nomás ¿pero de qué calle? ¿de una o dos manos? ¿avenida? ¿autopista? ¿ruta? ¿camino de tierra? ¿de barro? No importa, todos los perros tienen su día, en algún momento.

Callejero: Bueno, gracias por el recibimiento... (lo mira de soslayo) y la buena onda.

Chihuahua: ¡pocas pulgas! ¿le pasó algo?

Callejero (inquieto): No, no me pasa nada. Pero hay algunos detalles que no sé, por ejemplo

¡¿quién soy?!

 

Chihuahua: ¿no dijiste recién que eras un perro callejero?

Callejero (enojado): Esperá, esperá un momento ¿y vos? ¿quién sos vos? ¿qué andás haciendo aquí? Sos un chihuahua ¿alguien en año nuevo tiró un cohete cerca tuyo, te asustaste y saliste corriendo? ¿o te olvidaron en una estación de servicio en la ruta?

Chihuahua: ¿olvidado? (se ríe) claro, un chihuahua que olvidan por ahí (se señala a sí mismo)... Un perro de la calle (señala a callejero) peleador, que no le tiene miedo a nada, ni a los autos, ni a las motos, ni a los palos, ni a las escobas. Su vida es la calle ¿no es cierto? Tiene que ser así. Pero algo no me cierra.

Callejero: ¿qué?

Chihuahua: Aquí no hay calles, rutas ni caminos, tampoco hay petardos ni estaciones de servicio, ni año nuevo ¡vos sos como el resto de nosotros!

Callejero: ¿nosotros?

 

Chihuahua apunta con su mano hacia la dirección de donde salen la srta. Srta labrador y don pitbull caminando cautelosamente y olfateando. Srta labrador da saltitos alrededor de los dos perros y don pitbull mira a callejero detenidamente de lejos, con seriedad mientas callejero los mira con recelo.

 

Chihuahua: Ella es srta. Labrador, porque... Es obvio que es una labrador y señorita porque bueno, es hembra.

 

Srta. Labrador: Bienvenido.

Chihuahua: Este de acá es don pitbull, porque... Es obvio que es un pitbull, y le decimos don porque está viejito.

Don pitbull (mueve el hocico brevemente hacia callejero en forma de saludo): Perro.

Chihuahua: Y tu servidor. (hace una pequeña reverencia)

Callejero: Ya sé, chihuahua.

Chihuahua (aplaude): ¡genio! ¡hay que darle un premio!

Callejero (confundido, preocupado): ¡pero qué está pasando! ¿qué hacen ellos acá? ¿qué es este lugar?

 

Srta labrador, don pitbull y chihuahua se quedan quietos mirando a callejero, con sorpresa.

 

Srta labrador: ¿quienes somos? Nadie sabe. Nadie sabe quienes somos. No sabemos donde estamos. Nos despertamos un día y nos encontramos en... Este lugar, en la oscuridad bajo ese foco de luz, entre estos muros.

Callejero: ¿cómo llegamos acá?

 

Srta labrador: Quien sabe. Somos seres vivos sin nombre y sin memoria. Sin saber qué pasó antes, ni lo que pasa ahora. Sin saber lo que pasará.

Don pitbull: Más vale que te acostumbrés.

 

Callejero se mueve mostrando preocupación. Se arrima a una pared. Comienza a ladrar.

 

Callejero: ¿cuánto tiempo vamos a estar acá en este lugar?

Chihuahua (tras dar un ladrido): Esa es la mejor pregunta que se ha hecho ¡es una gran pregunta! Y (se vuelca panza para arriba) nadie sabe la respuesta.

 


Escena 2

 

Callejero rasguña los muros, intenta morderlos, se mueve de un lado a otro.

 

Chihuahua (observando a callejero):  Un ejemplar muy activo, inquieto, un buen cazador o rastreador.

Callejero (molesto): ¿¡sos un criador vos!? ¿o un veterinario?

Chihuahua: Y uno podría haber sido cualquier cosa, si te ponés a pensar. Un caninfluencer en las redes, un perro con seguidores con cuenta en instagram. O un lazarillo, de esos que acompañan a los dos patas.

Callejero: ¿dos patas?

Srta labrador: Un perro acompañante.

Don pitbull: O un perro guardián.

Chihuahua: O un perro policía ¡bah! Lo que quieras.

Srta labrador: A mi me gustaría ser una rescatista. Estar en contacto con el agua. Ayudar a las personas. O ser una can mensajera.

Don pitbull:  ¡qué aburridooo! Siempre queriendo ayudar vos ¿qué hicieron los dos patas por vos? Yo quiero ser un perro de lucha ¡eso! Ser un famoso perro de pelea. Campeón.

 

Callejero no les presta atención. Raspa la pared haciendo una suerte de ruido rítmico percusivo. Al estilo de un güiro. Chihuahua se pone a bailar al ritmo de este sonido. Canta también una canción. Se sugiere una canción popular. Cuando chihuahua se pone a cantar callejero se detiene, y el también. Se miran. Callejero vuelve a rasgar, y chihuahua vuelve a bailar y cantar. Los demás lo siguen. Callejero gruñe, saca la lengua del cansancio.

 

Chihuahua: Estás perdiendo el tiempo ¿no te das cuenta? Te comportás como un idiota. Un perrito idiota. Pero al menos tenés ritmo. Y no queda otra que bailar.

Callejero: No me voy a quedar de patas cruzadas... Acurrucado, sin hacer nada. Rascándome el cogote. Quiero irme de acá.

Chihuahua: No se crea tan especial, sr. Callejero. Todos nos queremos ir de acá.

Don pitbull: Es cierto, caschi. No sigás haciendo eso. Me pone nervioso. Ya hemos hecho todo, perro. Escarbamos, raspamos, ladramos, cavamos, lloramos, gritamos, todo, todo.

Callejero (mirando hacia arriba): ¿qué hay allá arriba?

Chihuahua: Un foco de bajo consumo.

Don pitbull: Una luz led.

Srta labrador: Un reflector. 

Don pitbull: Un techo de chapa.

Srta labrador: No, de tejas.

Don pitbull: ¡no! ¡un entrepiso!

Srta labrador: ¡noo! ¡una terraza!

Don pitbull: Nooo, un gallinero lleno de gallinas gordas para que me las coma.

Srta labrador: Una piscina con agua fresca donde nadar cuando hace calor.

 

Srta labrador y don pitbull entablan un pequeño ida y vuelta.

 

Callejero: Qué les pasa a estos dos.

Chihuahua: Cualquier cosa puede ser.

Srta labrador: Capaz que estamos en otro planeta, o en una nave espacial, o viajando a otro planeta en una nave espacial. Capaz que estamos soñando. Capaz que estemos dentro de un videojuego. Una película. Un video de youtube.

Don pitbull: ¿estaremos muertos y no nos dimos cuenta?

Srta labrador: ¡no digás eso! Somos el sueño de alguna persona que ahora nos está soñando. Somos el producto de la imaginación de alguien mientras está durmiendo o está soñando despierto.

Don pitbull: Soñar despierto ¡no digás eso!

Chihuahua: ¿soñar despierto? Ja, claro. O todos estamos soñando, y cada uno es el producto de la imaginación del otro. Como ustedes quieran. Existe un universo de posibilidades, todas son tan válidas como la otra. Un sin fin de posibilidades. Lo que se te ocurra.

Callejero (alterado): ¿y qué onda con irnos ya de acá? ¿qué te parece esa posibilidad?

Don pitbull: No hay salida, perro. No hay entrada ni salida. Entendelo. Aparte para qué querés volver con los los patas. Solo te patean, te pegan, te gritan. Y se patean, y se pegan y se gritan entre ellos también.

Callejero (mirando a srta labrador y don pitbull): Esto no es una película, ni un video, ni nada. Estos es una pesadilla, mejor dicho. Yo debo estar soñando.

Chihuahua: ¿un sueño de quién? ¿suya, sr. Callejero, de la srta. Srta labrador, o de don pitbull? ¿mía, capaz?

Srta labrador: Seguro debe de haber alguien que sepa de nosotros. Ese alguien sabe que estamos acá. Nos está viendo ahora mismo

Chihuahua: Debe de estar muy aburrido ese. Pero nunca se sabe, los dos patas son muy raros.

Don pitbull (enojado): ¿y por qué no nos ayuda ese que nos está viendo o esos que nos están viendo? ¿sabés por qué? Porque debe ser un dos patas.

Callejero (preocupado): ¿nos están viendo ahora mismo?

Chihuahua: Quien sabe, todo puede ser.

 

Cuatro tazones de comida para perros y uno de agua descienden lentamente desde arriba.

 

Srta labrador: ¡es hora de comer!

Don pitbull: ¡ya era hora!

Chihuahua: ¡sí! A comer se dijo.

Srta labrador: Me encanta comer y después tomar una linda siestita.

Don pitbull: En eso estamos de acuerdo, amiga.

 

Callejero (pasmado): ¿qué es esto? ¿quién o qué les deja esta comida y agua?

 

Todos comen y no le prestan atención.

 

Callejero: ¡nadie me escucha! Alguien nos está dando de comer. (mirando hacia arriba) ¡ey! Dejanos salir, escuchame, dejanos salir, por favor ¡estamos encerrados!

 

Los tazones de comida se alejan, emprendiendo un lento ascenso.






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