Poemas leves
Claudia Villafañe Correa
ARDE
Seducida con erótica paciencia.
mi mano teje su caricia
hilando el suave vellón de la poesía.
En cada punto de la trama
hay una gota de sudor.
Arde la poesía
y en este incendio de palabras,
ardo yo
NÁUFRAGOS
El amor es una ola
que nos lleva mar adentro,
para devolvernos náufragos.
UN RIO
Cuando el amor acontece,
el deseo es un río
que fluye en ambas direcciones.
LA MISMA GOTA
Lo profundo, lo absurdo, lo profano
todo en la misma gota de agua.
Mi mano, la taza de tu sexo.
Tu boca, principio de mi cuerpo.
CORAZA
Me llamabas tu rosa
¡Cómo si fuera cierto!
y era toda de espinas
mi coraza invisible.
EXTRAÑOS
Hemos cambiado.
Ha girado el tiempo
con sus goces y daños.
El salitre de la espera
palideció tu nombre
y me es extraño.
Las estrellas, caen cada noche
sin que tu mano me escriba,
sin que mi mano responda.
MI AMOR
Mi amor es circular, no tiene orillas.
Sin mensura, sin definiciones oscuras,
simple como un papel.
Claro, como la diáfana luz de sus pupilas.
Reverbero y espejo donde el brillo
me devuelve mi imagen
limpia, hasta del polvillo de oro del sol.
ABSURDO
Hoy te vi. Eras y no.
Me engañaron los ojos
con mi consentimiento.
Sé que es casi un absurdo
verte en la muchedumbre,
pero a veces, sucede.
Con sobria timidez,
sonrío al extraño,
para perder mis pasos,
de tanto hallar los tuyos.
HIEDRA
Ésta, mi inquietud de enredadera,
te toma desprevenido
y enlaza con sus dedos verdes
tus extremos y tus aristas.
Trepa haciéndote suyo,
bebiendo tu aliento con sutil caricia,
desgarrándote el corazón
con los pedúnculos de mis dudas.
INDIFERENCIA
Sé que no se amarra la luz
en el hueco de la mano
ni se atesora un gemido.
Es ilusión sin contenido
Pero mientras más indiferentes
se vuelven tus ojos,
Más, te pertenecen los míos.
VERBO
Yo amo, tú amas, él ama.
Nosotros amamos,
más allá de la conjugación,
pues hacemos del verbo,
un ejercicio diario de amor.
A VECES
A veces
nos moríamos de amor
y otras tantas
nacíamos
CUANDO VUELVES
Llegas como el viento de agosto
desprendiendo las hojas de los calendarios.
Entre tus corrientes y laberintos,
pierdo mi razón y busco la tuya
Todo es urgente, irrepetible, indómito
y te sigo como un cachorro,
como un periquito mudo,
como un soldado de batallas perdidas.
MUJER DESNUDA
Todavía húmeda,
la boca consiente y suplica
que no le falte el beso
de la ultima cena.
Él, recoge su ropa y se calza los zapatos
con habilidad de otras despedidas.
El cigarro en la boca titila distante.
La mujer desnuda sus palabras
y llora como Eva, fuera del paraíso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario